La triste desgracia de ser un poco menos pobre…

26 Nov La triste desgracia de ser un poco menos pobre…

Las “impactantes” repercusiones fiscales de realizar incrementos de sueldo

 

Hoy queremos aportar algo de luz, mediante algunos ejemplos prácticos, y actualizar los datos con respecto a los de aplicación en campañas anteriores– ya que se han modificado los límites y los tipos de gravamen- de cómo pueden afectarnos a nivel de tributación un aumento de ingresos. Porque como se dice popularmente, no es oro todo lo que reluce….

El hecho es que, al liquidar el Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas existen ciertos límites económicos que si se sobrepasan, o ciertas operaciones que si se realizan, pueden provocar un incremento importante de la imposición.

Básicamente este efecto “perverso” se produce debido a que cruzamos umbrales que provocan la pérdida de beneficios o reducciones fiscales, induciendo una tributación fiscal mucho mayor que la del tramo por el que teóricamente se está tributando.

Veamos un ejemplo…

Imaginemos un contribuyente catalán -en Catalunya los tipos de IRPF son ligeramente superiores en algunos tramos que para los contribuyentes de otras comunidades-, soltero o casado, con el cónyuge también trabajando y sin hijos; con unos ingresos obtenidos por un salario -rentas del trabajo- y que, tras descontar los gastos de seguridad social que le restan en el sueldo, pero sin descontar las retenciones que se le practican por IRPF, cobra anualmente una cifra inferior a los 13.115€. Pues bien, este contribuyente, en 2019 no tributaria por el impuesto sobre la renta.

Sigamos suponiendo que su empresa, decide aumentarle el sueldo hasta los 13.500€ anuales, un incremento de 385€ anuales. ¿Cuánto liquidará por el impuesto del IRPF en 2019 este contribuyente? Pues bien, pagaría 206,94€. Así 13.115€, es el umbral tras el cual una renta con las características descritas empieza a pagar IRPF.

Analicemos ahora el importe que hemos indicado que este contribuyente paga. Si lo comparamos con la renta total (13.500€) el tipo medio pagado es muy bajo: el 1,53% (206,94 / 13500). Pero si nos centramos sólo en el incremento de sueldo bruto recibido: 385€, el porcentaje -tipo marginal- es enorme: el 53,75% (206,94€/385). Este impacto por incremento correspondiente al IRPF en el 2016 se iniciaba en brutos inferiores: 11.250€, pero el marginal calculado entonces era sólo de 46,36%, frente al 53,75%.

La conclusión es que la reforma del impuesto llevada a cabo para estos tramos en concreto ha elevado la cuantía de la tributación.

Pues bien, tal como se indica en el cuadro anexo, en el largo tramo entre 13.115€ y 16.825€ exactamente, cualquier incremento de renta supone el pago de un porcentaje del 53,75% para estos tipo de renta tan comunes. Es decir, de cada 100€ de aumento que recibamos en ese tramo, hacienda se llevara 53,75€. Tengamos en cuenta que el tipo marginal máximo en Catalunya es del 48%, y sólo supera el 46% para renta superiores a 120.000€.

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Las diferencias del marginal a partir de los 16.000€ de base están provocadas por el tramo de tarifas generales a aplicar (que no se anexan en este artículo) que sube a partir de esos importes, incrementando, más si cabe, el tipo marginal en esos incrementos de base.

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Técnicamente este hecho tan extraordinariamente gravoso se produce por dos causas:

  1. La incorporación del contribuyente a las zonas de tributación del tipo general, al haber agotado sus deducciones personales
  2. La pérdida paulatina pero rápida, -de ahí la gravosidad- de la reducción general por obtención de rendimientos del trabajo regulada en el artículo 20 de la Ley del IRPF y que va desde los 3.700€ para rentas inferiores a 13.115€. tal como se muestra en el cuadro anexo.

 

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